Ella es la abuela de mi mamá, mi bisabuela, y tratarabuela de la pequeña Mia, tiene 88 años de edad y pinta un espíritu de una señora de 30 pues, es carismática, cariñosa, con un carácter fuerte, pero con el corazón más noble que toda madre puede tener.
¡Sí! Es María Mercedes Blanco de Pérez, mamá de seis, abuela de 15, bisabuela de nueve y tratarabuela de una, obtuvo el título de madre a los 24 años y 18 años después se convirtió en abuela por primera vez.
Asegura que ser abuela es una de las emociones más grandes que ha tenido, pues en el momento en que nació su primer nieto sintió que volvió a engendrar, afirma con orgullo.
En su experiencia como madre tuvo altas y bajas, siempre con la convicción de que sus hijos se hicieran personas de bien y “echadas para adelante”. Además, a su edad agradece y asegura tener la convicción que cumplió su objetivo como madre.
Mi abuela, a ella le debo mucho, en 23 años me ha entregado amor, cuido y sobretodo consejos, es perfectamente imperfecta, habla con dulzura, transmite energía cuando no las hay, adora pasar tiempo con su nietos y con la familia puesto que, para ella la palabra FAMILIA lo es todo.
Mercedes, alega que en este recorrido llamado vida, no para de agradecer por tantos momentos hermosos que ha vivido como madre, abuela, bisabuela y tratarabuela. Y es que, la alegría se ve reflejada en su rostro, en su mente y en su cuerpo.
A ella que pinta una esencia única le desea su nieta Fabiola Matheus y periodista de El Tiempo un ¡Feliz Día de las Madres!

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