Decía Tomás Eloy Martínez que el periodismo nunca es un
mero modo de ganarse la vida, sino un recurso providencial para ganar la vida,
en medio de la Venezuela censurada,
sometida y perseguida, hoy celebro la decisión de haberme preparado para
informar, preguntar e investigar. Comparto los restos y el crecimiento que el
periodismo me ha concedido, al periodista se le va la vida entera contando
historias y formándose, nuevamente renuevo el compromiso y la responsabilidad
que este oficio me ha puesto en el camino.
Ejercer el periodismo en Venezuela, es sinónimo de luchar
contra una estructura de poder que ha ido limitando cada vez más y salvajemente la libertad de
expresión, donde nuestra seguridad es una tarea demandante y agotadora, que al
final de todo sigue exigiendo rigurosidad en medio del caos, hoy el periodismo
venezolano vive tiempos difíciles y al igual que Eloy Martínez no me resigno a que se hable de libertad
afirmando que para tenerla debemos sacrificar la justicia, ni que se prometa
justicia admitiendo que para alcanzarla hay
que amordazar la libertad.
Ryan Kapuscinski, decía que las malas personas no pueden
ser periodistas, vaya que tarea tan
difícil nos toca en este momento tan duro, sin embargo hacemos la tarea de
informar sin temor.
Ha sido un año de mucho aprendizaje, a penas recuerdo el
primer día que salí a la calle ¿Me equivoqué? Claro que sí, era inexperta ¿Me
equivoco? Por supuesto, no soy perfecta ¿Te gusta? No me gusta, me encanta, la
amo, es mi vida, mi ADN, mi todo ¿Quieres vivir para ella? Claro que sí, de
pequeña jugaba, soñaba, en ejercer el periodismo, decía Gabriel García Márquez "ser periodista es tener el privilegio
de cambiar algo todos los días" y aquí estoy para servir.
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