Imagen Cortesía: Google
20 años han
pasado desde que Hugo Chávez llegó a la presidencia venezolana, en 2013 dejó un
legado que hoy cobra caro, hambre y pobreza por doquier, los venezolanos se
desesperan a diario al ver sus neveras y bolsillos vacíos, los frutos sometidos
por él dictador Nicolás Maduro no son más que dominar al pueblo por medio de la
alimentación, retraso a la intervención humanitaria y destruir cada vez más a
cada sector de producción nacional.
La busca por la destrucción y el deterioro de cada sector privado
del país es uno de los deseos más grandes que la dictadura ha sembrado, odio,
dependencia y ante todo desesperanza es lo que se le ha inculcado a cada
ciudadano venezolano, haciéndolo cada día más inútil a sus deseos y anhelos.
En Venezuela se ha ido acabando poco a poco con cada sector, o las
malas políticas lo han ido acabando uno a uno sin dejar rastros de nada,
durante el 2017 y 2018 en el país se cerraron más de 70 medios de comunicación
social en todo el territorio nacional, dejando claro que en tiempos de
dictaduras la información es inútil o duele ante un régimen.
La consulta pública de opinión Condiciones de Vida en Venezuela
(Encovi) consideró durante el 2016 y 2017 que la pobreza extrema en el
territorio nacional se ubicó en un 27%, dejando en consideración que la cifra
seguirá aumentando debido a la falta de empleo en la nación y a su vez
producción, llevando a las ruinas al país.
El país sudamericano pasó a ser un lugar en el que la juventud se
gradúa y sus conocimientos y talentos los ejerce fuera de la nación que les vio
nacer y crecer, debido a la falta de futuro que acá existe. El régimen acabó
con la juventud venezolana para adueñarse cada día más del país y hacer del
mismo un país inútil y dependiente.
“Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades”- Nelson Mandela.

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